miércoles, 27 de junio de 2007

Obtención de agua por desalinización ¿Solución local y amenaza global?

La organización WWF/Adena ha dado a conocer un informe en el que se critica el empleo de la desalinización para afrontar la escasez de recursos hídricos. La capacidad mundial de desalinización crece año a año y amplias zonas de Australia, Oriente Medio, España, EEUU y Reino Unido, India y China ya apuestan firmemente por ella. Detrás del frenético crecimiento de la desalinización se encuentran en muchos casos los problemas de la planificación de los desarrollos urbanísticos y de los usos y el reparto de los recursos hídricos. El informe hace hincapié en el gran consumo energético y en la emisión de gases invernadero asociados a la desalinización, lo que junto con el impacto sobre los sistemas costeros agrava el cambio climático.

[Grupo de Procesos y Sistemas de Ingeniería Ambiental,
Universidad Autónoma de Madrid]



La organización WWF/Adena ha dado a conocer el informe “Making water: Desalination – option or distraction for a thirsty world?” (Fabricando agua: desalinización, ¿alternativa o distracción para un mundo sediento?), en el que se analizan los impactos ambientales de la desalinización de agua de mar en el mundo. La situación de partida se encuentra en la escasez de recursos hídricos que afecta a más de 1.200 millones de personas en el mundo y que está llevando a un número creciente de países a apostar por la desalinización para asegurar los abastecimientos. Entre las zonas del mundo donde la desalinización está cobrando más importancia se encuentran Australia, Oriente Medio, España, EEUU y Reino Unido, seguidos por India y China.



El Director del Programa Internacional de Agua de WWF/Adena, Jamie Pittock, indicó en la presentación del informe que la desalinización de agua de mar debería limitarse a la producción de agua potable en circunstancias muy determinadas, y no debería instaurarse como modelo en la gestión de los recursos hídricos. Los problemas asociados a la desalación son de diversa índole. Por una parte, las descargas de salmuera pueden afectar a las praderas submarinas de posidonia; a estas descargas se unen los vertidos de productos químicos (biocidas, anti-incrustantes y anti-espumantes, sólidos en suspensión y detergentes) cuyos efectos sobre el plancton, huevos y larvas de peces y algas todavía no han sido suficientemente valorados; se apuntó que como cualquier tecnología relativamente nueva, los efectos negativos se detectan cuando es demasiado tarde y demasiado caro solucionarlos. Por otra parte, las desalinizadoras tienen unos requerimientos energéticos muy elevados, con la consecuente emisión de gases invernadero. El consumo energético de las desalinizadoras está estimado entre 2,60 y 5 kWh/m3. Eso significa que por cada m3 de agua se emiten a la atmósfera entre 1-2kg de dióxido de carbono, tomando como referencia el mix de generación eléctrica español actual. Una utilización masiva de desalinizadoras podría incrementar las emisiones de dióxido de carbono y dificultar aun más el cumplimiento del Protocolo de Kyoto.



A pesar de los efectos negativos de la desalación, la apuesta por la desalación a nivel mundial es clara. Se estima que alrededor del 60% de las necesidades de agua dulce en el Golfo Pérsico se satisfacen con la desalinización, en gran parte con tratamientos térmicos que tienen un elevado consumo energético. La población de Perth (Australia) prevé satisfacer un tercio de su demanda por este método. España registra también un crecimiento importante de la capacidad de desalinización que ha llevado el número de instalaciones desalinizdoras hasta más de 700. El mayor auge de la desalación se produce en áreas afectadas por la escasez de agua y densamente pobladas. En no pocos casos detrás de la escasez se encuentra un problema de planificación de los desarrollos urbanísticos y de los usos y del reparto de los recursos hídricos. Así, el caso de España es también singular por el uso que se hace del agua desalinizada, ya que se dedica en gran medida a la agricultura - hasta un 22% del total, el más elevado del mundo— y a complejos turísticos y campos de golf en zonas áridas. En ese mismo sentido, el WWF recuerda que España estableció un récord al construir 800.000 nuevas propiedades en 2005, principalmente en la costa sur.



WWF/Adena advierte que para que existan recursos sostenibles de agua, hay que empezar con la protección de las fuentes naturales como ríos, acuíferos y zonas húmedas, así como una mejor gestión en la demanda de agua, por ejemplo una mayor eficiencia en su uso, la modernización de redes de abastecimiento urbanas –en las que en la actualidad se pierde uno de cada cinco litros de agua- y de regadíos, una mejor planificación que evite la producción de excedentes agrarios – en 2004, se gastaron más de 1000 hm3 de agua en la producción de excedentes en los cultivos de arroz, algodón, alfalfa y maíz -, y una política territorial sostenible.

Tomado de http://weblogs.madrimasd.org/remtavares/

1 comentario:

ocelle dijo...

Todo parece indicar que los unicos que se benefician de la desalinizacion son las multinacionales que contruyen las plantas y luego administran el agua. Total, el agua producto de la desalinizacion resulta tan cara que los pobres no pueden comprarla. Y encima de todo esto, la polucion del agua con los deshechos quimidos y el derroche de energia electrica, bueno, es como para aplaudir a nuestros politicos "visionarios."
Si, ya se, en algunas partes del mundo no queda otra. Pero mi critica va a aquellas partes del mundo donde si se podria intentar otras soluciones a la escases del agua.